lunes, 3 de noviembre de 2008

Cuando ya no estés más aquí

Tal vez, cuando ya no estés más aquí,
te busque sin querer entre los lirios del campo,
pues aún crecen, bajo la luz del sol con el privilegio sobre sus raíces.

Cuando ya no estés más aquí, quizás,
ya no te busque, queriendo olvidar,
en un abrir y cerrar de ojos,
como cuando te conocí.

Cuando ya no estés porque,
yo ya me habré ido, tal vez,
entre aquellas corcheas busques una vieja melodía,
que hacía más conocido lo sabido.

Si entre verdes pensamientos, sabes distinguir la hierba buena de la mala,
tal vez, solo tal vez,
encuentres el camino que te lleva de regreso a tu morada.

En caso de no haberte guiado el hada más correcta,
y en tu ansiedad, consultas a quien no corresponde,
entonces, si verás, que cuando se manifieste el arco iris sin matices,
te será bastante tarde para regresar el tiempo atrás.

Hemos llegado tarde...
No puede ser...
Aún no lo entiendes e intentas convencerme.
No sigas, el camino se cortó en aquella carretera inconclusa,
aquella que esquivaste, por no mojarte los pies,
más si, hubieras seguido, entenderías hoy porque son tan azules los geranios y tan negras las rosas.

Pero como no quisiste,
el tiempo te corría,
querías volar,
querías ir de prisa como mariposa inquieta,
sin saber que cuando la maltratan pierde todo su color.

Se que es demasiado tarde,
se que no lo comprendes,
se que no es nada fácil,
y, mucho menos imaginarlo.

Nos vimos al cruzar la calle,
pero, veinte años después,
como salir de allí,
cuando no puedes cumplir hacia atrás.

El miedo frena la estrategia,
la ambición improvisa las ganas,
pero tus desvelos, aún, sueñan sin ilusión.



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