martes, 15 de septiembre de 2009

Felices aquellos que pueden estar...y no hacen nada...solo estan.









Aquel día entendí que tal vez nunca había comprendido...
solo había permanecido allí...inmóbil...casi sin movimientos.
No fue una casualidad...solo una causalidad...esas que te quitan el aliento
y te consumen el aire.
No sabía aún, a ciencia cierta, cual podría ser la consecuencia.
Pero de todos modos, salí, junte las flores del camino,
aquellas las más perfumadas y vivos colores.
aquellas que llamaban mi atención.
Un jarrón importante  deslumbró la entrada principal.
Como un gran espejo,
reflejaba lo importante,
el ver,
el sentir,
el palpitar,
el saborear,
el tocar,
el oler... percibir lentamente una suave brisa aromática
nos envuelve y nos llena de sensaciones.
Un beso, que no diera por un beso,
así, como los que te daba...
los sentidos,
los deseados,
loas amados,
aquellos que tan solo se saben a gloria
pero...saben a dulce sintonía...
saben a sueños,
a sentimientos compartidos,
a  miel caliente y,
sobre todo
a pan crujiente que devoras de a bocado,
saben bien.

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