jueves, 24 de enero de 2008

la luna de abril

Parece que fue ayer cuando te vi...

te miré al descuido, casi sin notarlo

pero, algo habia cambiado en mí.

no se que fue.

Hata que me llamaste.

Ahí me di cuenta que ese día cuando te había mirado, había sido distinto.

Quién me llamaría?

Sería el amor, una ilusión, una pena?

Qué importa. Lo que interesa es que me di cuenta.

Más allá de todo comentario vanal, más allá de la rutina, o del "yo te lo dije".

Fue así, sacudí mi cabeza y me fui para casa.

Medio aturdida, medio riendo, medio en sueños, pero me fui.



La tarde se fue mansa, como mensaje fresco... madurado por el sol de la siesta.

Un llamado muy brillante, sacudió la espera.

era él.

Voz, aguda, perlejo aún, por la rapidez de la respuesta.

Cuando se dio cuenta ya estaba dentro...

Tardó más de una semana en regresar el llamado.

cuando lo hizo, fue mortal.

Una espera,desespera. un minuto aterriza en un segundo a tus pies.

Toda la vida, diciendo esto sí, esto no, esto sí, esto no.

Hasta cuando uno debe ser correcto?

Hay un tiempo de espera y un tiempo desesperado?

Cúal es el indicado?

"El que dicta tu corazón", dijo el maestro.

Será?

Será que aún el corazón se toma su tiempo de color?

Cuando cambia el color del latido?

Se siente en la piel. se siente cuando uno desea esperar. Se sabe cuando uno desea sentir. Se sabe cuando una sabe elegir.

Todo se sabe.

Lo que no se sabe, es que pasará mañana, porque no interesa.

Lo que importa es el hoy.

Ayer lo vi, más era un sueño, de esos que aparece por las noches sombrías despues de tanta espera y sueño.

El es así, dudoso de mostrarse, dudoso de dar todo, dudoso.

El miedo lo atolondra. Salta de un lado a otro, tratando de demostrar control.

Más, ya me di cuenta, que tiene más temores que yo.

Le esquiva al beso fuerte y apasionado, le esquiva al abrazo partido, le esquiva al encuentro total de la piel palmo a palmo. Siente, disfruta y se cuida de que no se note. Es miedo. Está enamorado, y no quiere que se note.

Le teme al desencuentro. Le teme a lo que sucederá.

La pasión le ganó el espacio que se hallaba tibio.

Tiene los ojos claros como los de mis sueños.

tiene la mirada tierna y la mano abierta.

Tiene fuego en las venas y sangre en el corazón. Le late la vida, le late el amor, le late la osadía de ser campión.

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